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2016: EL BRONCO AL CIELO, O AL INFIERNO

Este año es decisivo para el gobernador independiente de Nuevo León, porque prometió que en estos días ejercerá acciones contra la administración de su antecesor Rodrigo Medina. La gente está expectante…

Durante este año que apenas inicia, la popularidad de Jaime Rodríguez Calderón puede irse al cielo, o descenderá rápidamente ante las expectativas de la gente.

Porque hay un hecho contundente que marcó la abrumadora victoria del primer gobernador independiente en el país, en las elecciones de junio del año pasado en Nuevo León.

Se trata del voto de castigo contra los partidos políticos y principalmente contra el PRI del exgobernador Rodrigo Medina de la Cruz.

El gobierno independiente no puede negar que arrasó en las elecciones de junio del 2015, no solo por las promesas de su candidato, sino en gran medida por el rechazo del electorado al gobierno de Medina, una administración dispendiosa, prepotente y carente de transparencia.

Así que más allá de la creación de la Subprocuraduría Anticorrupción, la gente en Nuevo León está esperando que Jaime Rodríguez cumpla su promesa de campaña y ataque la impunidad.

La expectativa de los neoloneses es que El Bronco y sus autoridades correspondientes, sea el subprocurador anticorrupción Ernesto Canales, su colaborador Aldo Fasci, o sea quien sea, inicie un proceso penal contra actos de corrupción de la administración anterior.

El enriquecimiento inexplicable de Humberto Medina Ainslie y Alejandro Medina de la Cruz, padre y hermano del exgobernador, que construyeron dos fraccionamientos de lujo en San Antonio, Texas, es una herida abierta entre la sociedad neolonesa, que pide aclarar la enorme inversión.

Y en segundo plano, está el negociazo de José Aguirre Campos, compadre del papá del exgobernador, y de Bernardo Castillón Gómez, de la franquicia Super Salads, amigo de Rodrigo Medina.

Ambos, con afinidad probada con el ex mandatario y su padre, se beneficiaron por la venta y preparación física del terreno donde se instaló la planta de Kía Motors en el municipio de Pesquería, al norte del área metropolitana.

Y en tercer plano, vienen una serie de contratos por obras públicas que no se realizaron.

En Agua y Drenaje de Monterrey, en la propia Secretaría de Obras Públicas y en la Red Estatal de Autopistas, hay contratos, ventas y compras, que traen detrás una serie de irregularidades o que simplemente no son reales.

Jaime Rodríguez Calderón sabe que en gran medida ganó porque “la raza”, como la llama coloquialmente, está sedienta de justicia.

Y si el gobernador no cumple con al menos una investigación bien integrada y profunda, una mayoría de la sociedad que votó por él y un cambio, estará desilusionada.

LA MÁS GRANDE EVIDENCIA

Aunque Humberto Medina Ainslie, padre del ex gobernador de Nuevo León Rodrigo Medina, publicó en junio de 2015 un desplegado donde asegura que sus propiedades en San Antonio, Texas, así como en San Pedro Garza García, son producto de su actividad empresarial, los hechos y los números simplemente son inexplicables.

Los desarrollos al norte de San Antonio, Sundance Ranch y Clearwater Ranch, tiene un costo de unos 15 millones de dólares, además de las propiedades de Medina Ainslie en San Pedro Garza García, valoradas en otros 5 millones de dólares.

Todas, adquiridas desde que el padre del gobernador llegó a Nuevo León.

Habría que recordar que Humberto Medina Ainslie salió de Coahuila, donde era procurador del estado, debido a que le giraron una orden de aprehensión porque presuntamente sacó sin autorización equipo médico de un patio aduanal federal.

Y que llegó a Nuevo León, entre 2003 y 2004, como asesor jurídico del exgobernador Natividad González Parás.

¿Cuál es la actividad empresarial del padre del gobernador hasta aquí?… No existe.

Es impensable y en todo caso también sería motivo de investigación, que Medina Ainslie ganó como asesor de González Parás –cuando su hijo era secretario de Gobierno- cerca de 25 millones de dólares para adquirir los fraccionamientos en San Antonio, Texas.

Además de las propiedades en Calzada del Valle, en la avenida de mayor plusvalía en San Pedro Garza García, en el área metropolitana de Monterrey.

El padre del exgobernador de Nuevo León es acusado de conformar una red de funcionarios públicos y constructores que integraron la cofradía política denominada “Grupo Allende”.

Y además, de incluir en sus negocios a sus amigos empresarios, como el constructor zacatecano José Aguirre Campos, de las compañías Profrezac y Noticias en Tiempo Real.

Simplemente a este hombre el gobierno le pagó mil 500 millones de pesos por limpiar, emparejar y preparar el terreno donde se construye la planta Kia Motors.

Y Humberto Medina también tiene una serie de socios y operadores en Texas, entre los que se encuentra su otro hijo, Alejandro Medina, con quienes integró al menos 12 empresas para comprar las tierras donde construyó los dos desarrollos innmobiliarios al norte de San Antonio.

Según fuentes consultadas, el Grupo Allende controlaba los pagos a proveedores, las licitaciones de obra pública y los contratos con el gobierno.

Y en primer orden de ese Grupo está el constructor Gustavo Cavazos, originario del municipio de Allende y socio de la empresa Productos y Estructuras de Concreto.

Compañía coincidentemente agraciada, junto con Grupo Higa del compadre del presidente Luis Armando Hinojosa, para construir el ahora trunco, proyecto Monterrey VI, que planeaba traer agua del Río Pánuco con un costo de 56 mil millones de pesos.

Además, el ex secretario de Obras Públicas del Estado también es parte del Grupo Allende. Se trata de un agrónomo que dirigió la obra pública en Nuevo León: Luis Gustavo Marroquín.

Luego, ligados a Humberto Medina y el Grupo Allende están los ex delegados federales, nombrados por el gobernador Medina: Pablo Elizondo, ahora diputado federal, y Jorge Salazar, ex titular de la Profeco.

Heriberto Treviño, extitular de la Red Estatal de Autopistas.
Sergio Alanís, ex director de Fomerrey.

Otros ligados al Grupo son Jaime Salazar Marroquín, ex alcalde, precisamente de Allende. Y la actual diputada federal Juana Aurora Cavazos y la ex aspirante a legisladora Patricia Aguirre.

El gobernador Jaime Rodríguez Calderón no tiene opción, o este año empieza e integra investigaciones que lo lleven a iniciar procesos judiciales, o “la raza” entrará en desilusión, lo que significaría una crisis para su popularidad.

Esto se acentúa porque el primer gobernador independiente de Nuevo León tiene en su contra a Televisa y Multimedios, las empresas de comunicación que él mismo acusó de haberse vendido a la administración de Medina a cambio de contratos millonarios.

De tal manera que “El Bronco” no solo está obligado a investigar a la administración del ex gobernador, sino a integrar expedientes bien fundados contra los acusados, para que no acaben en un puro espectáculo mediático.

¿Al cielo o al infierno?… No se aprecia otro opción.

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