Inicio / OTROS / INEQUIDAD DE GÉNERO, AFECTA LA ECONOMÍA

INEQUIDAD DE GÉNERO, AFECTA LA ECONOMÍA

Datos de organizaciones internacionales prueban que la discriminación a la mujer en el sector empresarial y productivo, no solo golpea la eficiencia laboral y financiera, sino que representa otro tipo de violencia de género.

Públicamente escuchamos a diario las alertas sobre la situación de vulnerabilidad que enfrentamos las mujeres en México.

Día a día son denunciados casos de víctimas de violencia intrafamiliar. Hechos lamentables que en ocasiones escalan y se convierten en crímenes de género.

Las estadísticas no mienten, a nivel nacional el problema es generalizado y se extiende en todos los estratos sociales.

“Si le pasa a una, puede pasarnos a todas”. Por ello perdemos de vista que la mayoría de las mujeres en México también vive otros tipos de violencia o discriminación.

Como las amplias brechas entre hombres y mujeres en el sector laboral y empresarial.

Esta discriminación es un tipo de violencia en contra de la mujer, porque afecta de forma determinante y sistemática su pleno desarrollo. Implica una relación de poder altamente desigual que conduce a subordinación por motivos de género.

Así que la violencia de género extiende su definición para incorporar nuevos componentes: 

  • La no inclusión laboral es violencia de género.
  • La no remuneración igualitaria hombre-mujer es violencia de género.
  • La inequitativa participación de mujeres en consejos de administración empresarial es violencia de género.

De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (2013), en los países miembros de ésta, las mujeres perciben 16 por ciento menos salario que los hombres.

¿Cuál es la causa? ¿Existen mayores capacidades por parte de los hombres? ¿De qué tipo de capacidades estamos hablando?

Un informe del Global Entrepreneurship Monitor (2012), señala que actualmente en México las mujeres al terminar la universidad tienen mejores calificaciones que los hombres, pero antes de que cumplan 30 años, van a estar ganando 10 por ciento menos que ellos.

Otra vez, ¿cuál es el motivo de esta absurda diferenciación? No creo que haya una respuesta objetiva, sin embargo es una incongruencia que prevalece en México.

Es importante dejar en claro que aquí no estamos argumentando que una mujer deba ganar más que un hombre.

El punto es que no existe justificación económica ni social para que no se igualen los sueldos y las oportunidades laborales.

Por el contrario, existen estudios que demuestran los beneficios intrínsecos de desaparecer la brecha entre hombres y mujeres en el campo laboral.

El Informe sobre el Desarrollo Mundial 2011 del Banco Mundial indica que la productividad podría aumentar hasta un 25 por ciento en algunos países, si las barreras discriminatorias contra las mujeres desaparecieran.

De acuerdo a Global Entrepreneurship Monitor (2012), Finlandia es el único país en el mundo donde ya no existe brecha entre la participación de las mujeres y de los hombres en las empresas.

Entonces, ¿la igualdad de género laboral puede convertirse en una vía de desarrollo?

El ingreso per cápita y la calidad de vida de dicho país habla por sí solo.

¿QUÉ PASA CON EL SECTOR EMPRESARIAL?

 La OCDE (2011), señala que las mujeres ocupan el 31 por ciento de los puestos de alta dirección en México y que sólo el 7 por ciento de los integrantes de las juntas directivas de las empresas mexicanas son mujeres.

Y a pesar de que las mujeres empresarias de México aportan un 37 por ciento al Producto Interno Bruto, sólo representan el 16 por ciento del sector empresarial, de acuerdo a datos del INEGI (2012).

¿Por qué no hay más mujeres empresarias en México?

Existen roles de género que históricamente han marginado a las mujeres de la vida empresarial.

El estereotipo de la esposa abnegada que se dedica a la beneficencia y a los eventos sociales, ¿les suena familiar?…

Los “hombres de negocios” o los “empresarios exitosos” son los herederos de una tradición heteropatriarcal.

Personas que por su ascendencia económica y su condición “de hombres”, los lleva a convertirse en administradores de grandes fortunas, al margen de un rígido examen de capacidades empresariales reales.

Afortunadamente estos esquemas se están rompiendo. Cada vez es más notable la presencia de mujeres como empresarias, o como tomadoras de decisiones.

Pero hoy aún estamos en pañales.

¿HACIA DÓNDE VAMOS?

 La lucha por la equidad laboral y empresarial no es una simple cuestión de derechos.

Es la reafirmación de hechos que traerán beneficios comprobados:

Incremento de productividad: Un estudio de la banca de inversión sobre negocios australianos concluyó que puede existir un aumento de hasta un 12 por ciento en la productividad de los negocios, si la brecha de género se elimina. (Deloitte, 2015)

Círculos virtuosos: Las mujeres destinan más del 70 por ciento de sus ganancias a la comunidad y a su familia, en tanto que los hombres sólo invierten entre el 30 y 40 por ciento de sus recursos para dichos fines. (Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias, 2013).

Mayor crecimiento: Mejores oportunidades para que las mujeres obtengan ingresos y los controlen podrían contribuir a una inversión, o gasto, más eficiente en las economías en desarrollo. Por ejemplo, a través de tasas más altas de matriculación escolar de las niñas. (Fondo Monetario Internacional, 2013).

Como país, ¿qué estamos esperando?…

Descargar PDF
Noticias Recientes
Contáctanos

Si tiene alguna duda o comentario, favor de dejarlo a través de este espacio.